VALOR EDUCATIVO
Codex in Aula aporta a las bibliotecas un material bibliográfico de gran valor educativo para atender el deseo y la necesidad de conocimiento, enriquecido por la atractiva propuesta visual basada en la aplicación manual del color. La selección de bibliotecas que reciben los nuevos códices de Codex in Aula trata de dispersar el beneficio cultural entre el grupo de lectores destinatarios más amplio posible.
CÓDICES DEL SIGLO XXI EN LA BIBLIOTECA
La sociedad reconoce la importancia de las bibliotecas para la formación y el aprendizaje, la difusión cultural, el conocimiento del patrimonio, el impulso investigador y la participación ciudadana. Reconoce igualmente que la fortaleza de su cohesión social encuentra apoyo en la función pública de las bibliotecas, garantes del acceso a la información y facilitadoras del progreso educativo. Puede decirse que las bibliotecas mejoran la vida de las personas y que los códices de Codex in Aula entintados a mano mejorarán los recursos de las bibliotecas y su valor educativo. En consecuencia, la biblioteca como institución imprescindible es el primer destino de las colecciones bibliográficas obtenidas mediante el entintado librario manual; y entre todas, Codex in Aula elige como prioritarias a las bibliotecas escolares y las bibliotecas públicas.
BIBLIOTECAS ESCOLARES EN POBLACIONES RURALES
La colección Codex in Aula integra libros para todo tipo de lectores y, especialmente, para aquellos que se encuentran en etapas educativas. La elección de la biblioteca escolar como el primer destino de los nuevos códices, singularmente aquella biblioteca incluida en el centro educativo de un municipio rural, evidencia el interés de la Asociación Codex in Aula de actuar en favor del equilibrio territorial, la recuperación demográfica, la igualdad de oportunidades formativas entre distintas áreas regionales, el acceso a la cultura para las personas que viven en el medio rural menos poblado y la defensa de la valiosa función que realiza el profesorado rural. De modo más concreto, Codex in Aula prioriza en su selección de centros educativos aquellos ubicados en municipios con menos de 5000 habitantes, donde las personas mantienen un estilo de vida que debe apoyarse debido al beneficio que aporta al conjunto de la sociedad. Como obras de disfrute pero también de valor educativo, los nuevos códices sirven así al ámbito docente que mayor dificultad y menos recursos enfrenta, ofreciendo una experiencia de lectura compartida por profesores y alumnos que reúne fracciones de conocimiento, emoción y estética.
BIBLIOTECAS PÚBLICAS EN ÁREAS URBANAS
El entintado librario manual enriquece la oferta bibliográfica disponible para todo grupo de lectores. Resulta obvio pensar que el cauce natural para lograr la mayor difusión posible de la obra entintada y escrita a mano sean las bibliotecas públicas. Codex in Aula añade su decisión de destinar las colecciones resultantes de su modelo terapéutico-ocupacional a aquellas bibliotecas ubicadas en poblaciones con menos de 150.000 habitantes que muestren un especial dinamismo cultural, en la búsqueda de un reparto equilibrado de oportunidades de acceso a la cultura y con el interés de favorecer a los lectores que no viven precisamente en capitales de Estado o en grandes urbes, donde la oferta cultural y los recursos destinadas a ella son mayores. La cifra máxima de 150.000 habitantes consigue asegurar que los códices contemporáneos alcancen un número razonable de lectores y personas atraídas por los libros. Esta amplia dispersión de bibliotecas y ciudades de destino que Codex in Aula concibe para sus donaciones, se plantea como colaboración con el esfuerzo de otras administraciones públicas que fomentan la lectura y trabajan para difundir la oferta cultural en todas las regiones.
LECTORES DEL SIGLO XXI EN BUSCA DE LIBROS FUNDAMENTALES
NIÑOS
El códice contemporáneo entintado a mano ofrece a los lectores de menor edad una experiencia de conocimiento, valor educativo y sensibilidad estética muy conveniente. Con ayuda de tutores los libros manuscritos por personas con discapacidad intelectual despiertan el aprecio por la expresión artística en etapas tempranas de la educación y ayudan, en ese momento en que el niño descubre el mundo, a generar en ellos la sensibilidad necesaria para su desarrollo intelectual y humano. Si para los niños todos los momentos son momentos de revelación, los códices del siglo XXI revelarán el secreto del aprendizaje y sus complejos desafíos, solo superables gracias la curiosidad que reside en la infancia. Hablando de un modo más concreto, con su delicada y concisa fuerza expresiva cada página entintada a mano, lejos de las abigarradas y densas imágenes que exhiben los medios digitales, entraña un ejercicio de descubrimiento, un estímulo para toda vocación que el niño guarda en su interior pendiente de despertar, el inicio de una carrera intelectual que guiará el futuro del niño lector.
JÓVENES
En el caso de los jóvenes, la formación y la sensibilidad que les lleve a acertar en la elección del destino académico son más necesarias que nunca. Nadie puede negar que los medios digitales absorben cada vez más el tiempo libre de adolescentes y jóvenes, restando ocasiones para la práctica de la lectura y el deporte. En ninguna época anterior el ocio juvenil se apartó de los libros o dificultó el acercamiento de los jóvenes a la lectura; al contrario, los libros siempre fueron parte de la juventud como riquísima fuente de inspiración vital y valor educativo. Pero actualmente, el espacio del libro se estrecha por el empuje que las ofertas digitales de ocio hacen sobre el tiempo de entretenimiento juvenil, en muchas ocasiones contrarias al beneficio que la lectura produce en el desarrollo personal o en funciones cerebrales elevadas como la memoria y el entendimiento. Al contrario que la oferta de ocio digital, la «tecnología» del entintado manual de páginas consigue «realidades» que sitúan a los jóvenes ante una experiencia directa, mensurable y tangible. Porque necesitan crecer sobre principios firmes, los jóvenes necesitan ver, tocar y leer los nuevos códices, un formato de libro que nunca deberá perderse. Por los contenidos que ofrecen al lector, los nuevos códices del siglo XXI sirven para que los jóvenes vuelvan la atención hacia soportes que en el pasado demostraron su eficacia en la formación humana, dividida entre aprendizaje y entretenimiento; por el modo en que se elaboran y como un beneficio añadido, los nuevos libros entintados a mano introducen en la cotidianidad juvenil una reflexión sobre la discapacidad intelectual, reflejo en el que medir la inteligencia propia y tomar conciencia de su importancia.
ADULTOS
Pocos lectores en edad adulta se sentirán decepcionados ante la contemplación de un códice del siglo XXI. Por su artística pero funcional representación del puro pensamiento, frente a líneas de escritura carentes de semántica pero dotadas de belleza gráfica, gracias a la consistencia física de páginas dedicadas a comunicar y preservar una intangible muestra de conocimiento, los lectores adultos serán felizmente obsequiados. Aquellos que se consideren amantes de los libros y la lectura encontrarán en los nuevos códices ese tipo de creaciones deseadas en su anhelo por disfrutar la obra escrita. Estos lectores adultos, motivados, frecuentes en las bibliotecas públicas, disfrutarán de un códice realizado en su propio siglo, sentirán la sorpresa que, en nuestra era de producción en serie, emana un libro irrepetible, dotado de la singularidad solo posible en la obra producida de forma manual.
NUEVOS CÓDICES EN UN MUNDO NUEVO

